jueves, 5 de febrero de 2015

Anita

Ese día sagrado,
en el que encontrás
el dial perfecto
del país de la nieve,
y de los libros
y de la lengua extraña,
que te abraza y después
pincha.

Digo radio
y estás acá conmigo
mostrándome Fela Kuti​
conectando cables
emitiendo por internet
abriendo mentes.

En los noventa
las pibas con jeans rotos
se escapaban de las casas
para gritarle a Axl Rose.

A mi secundario
sólo llegaban las fotos
de las pibas desmayadas.

En los 2000 (y en Salón Pueyrredón)
viendo Los Alamos
vimos pasar a esa piba
la arrastraban dos patovas.
Hacía mucho calor, no había aire.
Me miraste con esa cara
(que sólo vos podés)

y dijiste
"naaah Gans an Rouses"

Le cuento a Justina​,
y contesta:
"es que Anita es brillante"

Y esa otra vez que te llevé
a una fiesta con gente de mi facultad
escuchaban Calamaro
y antes de cruzar la puerta escucho
(en mi oído)

“¡nah! ¿adónde me trajiste? ¿al coro Kennedy?”

Ya nos vamos a reencontrar
Espero que tus trenzas
y tus camisas
y tus ponchos
todavía me quieran.

Espero estar a la altura
de tu esnobismo musical.
De tus saberes infinitos de música, cine, poesía
(y todas esas cosas que no importan nada)

Para ser amiga tuya
solamente
hay que tener corazón de plata.

El de oro es sólo tuyo.










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